Francia destinará 710 millones de euros (unos 820 millones de dólares) a nuevas ayudas para frenar el impacto en la actividad económica de la guerra en Medio Oriente, marcado por el encarecimiento del combustible.

El conflicto iniciado con el ataque en febrero de Estados Unidos e Israel contra Irán provocó el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo bruto y del gas natural licuado. Esto disparó los precios del combustible y encareció los derivados del petróleo, como el plástico, y también incrementó los intereses de la elevada deuda pública de Francia, cuando el gobierno busca reducir su déficit al 5% del Producto Interno Bruto.

Ante una guerra que va a “durar” de “una forma u otra”, “nuestra obsesión es que el país tiene que seguir funcionando”, dijo el primer ministro, el centroderechista Sébastien Lecornu, durante una rueda de prensa.

El gobierno prolongó por tres meses las ayudas para la compra de combustible para pescadores, agricultores y transportistas, y aumentó de 50 a 100 euros la indemnizaciones para los trabajadores con menos ingresos y dependientes de su vehículo para trabajar.

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Las medidas también incluyen la posibilidad para las empresas de abonar una prima de hasta 600 euros, exenta de impuestos, a los empleados que dependen de sus vehículos, y ayudas de hasta 5.500 para los taxistas que compren un auto eléctrico, entre otras.

El ministro de Cuentas Públicas, David Amiel, cifró en 710 millones de euros las nuevas ayudas, que se sumarían a los 470 millones de euros ya anunciados.

Recortes

Lecornu descartó una “baja generalizada” de los impuestos al combustible, como hizo España, al estimar que costaría muy caro a las finanzas públicas, y advirtió que deberán realizar recortes en otras partidas para compensar las ayudas. Aunque estas medidas se detallarán en junio, el gobierno anunció 6.000 millones de euros en congelaciones o anulaciones de créditos en el gasto público en 2026, entre ellos 2.000 millones en el ámbito social.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó este jueves a Francia mantener una respuesta limitada, temporal y concreta a la crisis energética, tras rebajar del 0,9% al 0,7% su previsión de crecimiento para 2026 por la guerra en Medio Oriente.